martes, 16 de agosto de 2011
Lo que traen las nuevas TIC’s para Costa Rica.
martes, 2 de agosto de 2011
¿QUE ES SER UN VERDADERO DOCENTE?
Estoy seguro de que todos en algún momento nos hemos hecho esta pregunta y sería bueno que escribiéramos lo que al respecto podemos aportar.Ya que hoy tenemos la oportunidad de estar nuevamente en un salón de clases en calidad de alumnos y no de docentes, es bueno que reflexionemos en lo siguiente; hay materias que nos apasionan tanto hasta el punto de querer oír otra clase, incluso antes de que termine la que estamos teniendo; hay otras que de nombre parecen hermosas e interesantes pero cuando fuimos a la primera lección salimos desmotivados, pues la materia no era lo que esperábamos y termina casi siendo una pesadilla, un dolor de cabeza, una carga desastrosa y tormentosa hasta el día en que termine.
¿Nos hemos puesto a pensar que muchas veces nuestros alumnos piensan eso de nuestros cursos? Y que debido a este interrogante es que el ser docente no es algo que solamente lo quiero y ya, o una forma de obtener un ingreso extra. El ser docente es un arte, una responsabilidad, pues somos los responsables de la formación de profesionales que de alguna forma seguirán nuestros ejemplos como sus superiores y tutores educativos.
Es por esto que creo que la oportunidad de dar una clase no es una obligación ni un compromiso laboral, sino que constituye un privilegio.
Si tienes la oportunidad de dar una materia en una universidad, en un colegio o una escuela también tienes la oportunidad de despertar el interés por la superación en un estudiante. Como profesor tienes esa oportunidad única de guiar el camino del alumno en un crecimiento mutuo, no sólo guiarlo, sino también despertar esa curiosidad que hace que las personas hagan innovaciones excepcionales y lleguen a ser hombres y mujeres de bien para la sociedad.
La imagen contraria a ésta, es la del profesor que entra en el aula "dicta su clase" y se va, sin dejar ningún interrogante de esos que te hacen desvelar una noche entera y que pasan por la vida de sus estudiantes sin pena ni gloria, que solamente cumplieron con su labor como empleados de una universidad, escuela o colegios, pero nunca sintieron el deseo de ser verdaderos educadores ni vieron su responsabilidad ante ese grupo de muchachos a los que nunca enseñó a aprender; sólo los entretuvo.
He tenido el honor de haber cursado con profesores que hacían temblar el piso cada vez entraban y daban una clase (y no porque fueran gordos o de gran tamaño) sino hombres grandes en conocimientos y carisma, hombres que marcaron mi vida para siempre con su gran sabiduría, esos son los profesores que rescato, ese verdadero profesor que sabe que la clase no termina cuando deja el salón, que la clase continúa, porque la vida en el fondo es una clase.
El verdadero profesor es aquel que por más que haya pasado el tiempo, cualquier ex alumno, alumno o compañero todavía le escribe un correo solicitando su ayuda o un consejo sabio, sabiendo que siempre va a encontrar en él alguien en quien se puede apoyar.
Y es ahí donde aparece el profesor de siempre, el que hacía temblar el piso con sus palabras y consejos que funcionan como una especie de brújula en este mundo lleno de incertidumbre para seguir orientando a sus alumnos con el conocimiento y el anhelo más desinteresado que pueda existir, y digo desinteresado porque la única finalidad que busca es que su alumno siga creciendo sin pedir nada a cambio.
Por eso es que hoy debemos reflexionar y pensar qué clase de docente somos y cuál queremos ser. ¿Pasaremos a la historia sin pena ni gloria o seremos recordados por nuestros alumnos como el profesor que hacía temblar las paredes con sus palabras y sabiduría? Un proverbio anónimo dice “Un profesor alcanza la inmortalidad a través de sus alumnos” en nuestras manos está si queremos ser inmortalizados o muertos aún dentro del salón.
Un abrazo a todos estimados compañeros.
lunes, 1 de agosto de 2011
‘COACHING’ DOCENTE
Una alternativa para el avance educativo
En los últimos días, la opinión pública se ha escandalizado por el resultado de Panamá en las pruebas del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo de la calidad de la educación en América Latina y el Caribe, pruebas estandarizadas que se aplican en las tres áreas básicas del conocimiento: lenguaje, matemáticas y ciencias, para conocer el nivel del país frente a otros que tomaron la prueba.
Se trata de un estudio regional, no es uno de los más importantes como el Programa Internacional para Evaluación de Aprendizaje (Pisa), en el cual nos mediríamos con países de primer mundo.
¿Cuál sería su predicción del resultado de Panamá? En 2007, se dio a conocer una investigación desarrollada por Michael Barber y Mona Mourshed para McKinsey & Company que se titula: “¿Cómo hicieron los sistemas educativos con mejor desempeño del mundo para alcanzar sus objetivos?”, la que analiza 25 sistemas educativos en los cuales se incluyen los 10 mejores del mundo.
Es interesante destacar que estos sistemas son elegidos por su desempeño en pruebas internacionales (Pisa).
En el análisis de la investigación, saltan a relucir algunos patrones interesantes que han desarrollado estos sistemas para ser exitosos, por ejemplo: desarrollo de comunidades de aprendizaje, alto perfil del estudiante que aplica a educación, el apoyo de docentes expertos observando y realimentando clases de otros docentes para su desarrollo profesional.
Este último patrón, es el que en países exitosos en educación se ha visto que incide en el crecimiento rápido y con calidad de las competencias que un docente debe poseer para tener estudiantes de alto perfil.
En 2006, en Panamá se inicia la creación de un postgrado en enseñanza en ciencias por indagación, dirigido a crear educadores con competencias para poder proporcionar coaching en el área de ciencias a otros docentes en ejercicio. Este reto era muy interesante, pues rompía el paradigma de “maestro, amo y señor del salón a puertas cerradas”, a un ejercicio donde se permite que otro “me observe, anote y me realimente mi ejercicio docente”. ¡Por Dios! Por primera vez en Panamá, se pide rendición de cuentas con base en el desempeño docente y trabajo estudiantil, no en la obsoleta nota de un ejercicio.
Con este modelo de coaching, hay alguien idóneo que observa qué haces y te ayuda a comprender que debes dar evidencias si el objetivo de la clase se cumplió o no, y qué hacer para que todos los niños lo logren. El fin último es proponer al docente una autorreflexión de su práctica docente para mejorar. Parece un cuadro de un país de primer mundo, pero esta realidad se vivió hasta el primer semestre de este año en las escuelas que llevaban el Programa Hagamos Ciencia.
El Programa Hagamos Ciencia, más que hacer que los estudiantes pasen un momento divertido en su aprendizaje significativo en ciencias, buscaba el desarrollo profesional en el docente a través de un coaching planificado, individual y sistemático.
Se brindaba desarrollo profesional docente real y con evidencias de cada uno, a través de la observación sistemática de clases, ayuda en la planificación, realimentación de la observación de la clase, análisis de videos de clase del propio docente para reflexión de su clase. Se desarrolló una rúbrica, con cuatro niveles de desempeño y 18 aspectos a observar con la cual se podía dar realimentación específica al docente de su clase de ciencias, además de establecer metas a cumplir en tiempos determinados.
Este programa tenía una estructura muy interesante, estudiada y era elogiado por programas homólogos como Pequeños Científicos en Colombia, Enseñanzas de Ciencias por Indagación, Chile, entre otros.
Programas netamente de coaching se llevan en Estados Unidos, por ejemplo el New Teacher Center, que desde 1998 como parte de la Universidad de Santa Cruz de California ha tenido un éxito abrumador en California. Este se inició como una iniciativa de docentes y ahora es ley en ese estado y en otros estados, que cada maestro tenga por lo menos dos años a un mentor.
Lástima que el Meduca, en su cambio curricular y políticas-lo que debe observarse con lupa-, no tenga previsto esta herramienta que ya ha sido probada por sistemas educativos exitosos y que lo vea como un gasto, más que como una inversión en el futuro del país. Una verdad sí es insoslayable, ¡no todo en educación está dicho! A través de la investigación educativa, se ha demostrado que el aprendizaje del ser humano es muy complejo y que equivocarnos en este momento repercutiría en esta generación que se está forjando en las aulas.
La educación debe ser una política de Estado y no de partidismo político.
Publicado en el diario La Prensa 21 de noviembre 2009
http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2009/11/21/hoy/opinion/2001678.asp
domingo, 31 de julio de 2011
Umca toda una Tradición en Educación
Lic. Enrique Granados Durán



